Dossier

Amor, odio e indiferencia

Por Laura Smud
image_pdfimage_print

Antes de dar comienzo a estas breves líneas quiero agradecer y saludar a los que estamos y también los que todavía no han llegado.

Este encuentro además de  despedir el año de trabajo coincide con la despedida del Consejo que presido. Ha sido un año más de muy buen trabajo compartido. Pero quiero resaltar que es un orgullo haber formado parte de este equipo de profesionales que formamos el Consejo y también ser parte de nuestro querido Centro.

Las pasiones del ser son nuestro eje transversal y este año nos invitan a pensar sobre nosotros y nuestro que hacer. Pero además, el amor, el odio y la indiferencia nos interrogan como analistas en relación a cómo operar con estas pasiones del ser de quienes inician una consulta. También podemos abrir el ángulo y esbozar algunas cuestiones de la época actual.

En el recorte pensado no es posible pensar a nuestros pacientes sino privilegiamos la subjetividad, el uno por uno, el enlace particular de cada sujeto con lo social.

La pasión está definida en el diccionario como inclinación o deseos muy vivos por una cosa, pero también significa padecimiento y sufrimiento. Por último puede significar el sufrimiento de Jesucristo en la cruz. Así, el lenguaje nos ubica en este brete en donde la pasión puede ser muerte y vida, sufrimiento y deseo.

Estamos invitados a hablar de esas pasiones hoy y los trabajos ligarán estos conceptos y compartiré con ustedes dos cuestiones o pensamientos acerca del amor y la reparación en la actualidad.

El psicoanálisis podríamos pensar, que como todo lo humano está atravesado por lo epocal, en las instituciones estamos observando cambios radicales y vertiginosos, hablo de la familia, el matrimonio, la justicia, mujeres juntas y hermanadas por diferentes causas, la escuela e incluso nuestra institución como tantas otras. Pero a eso es imperioso sumarle la idea de inmediatez tecnológica que vivimos que depara milagros pero también condenas al por mayor. Entonces, ya no somos los mismos, y la patología también cambió, la clínica presenta variaciones de lo más interesantes en este momento, podríamos decir.

En las coordenadas actuales que hacen época, asociamos un compromiso social enorme   entre grupos de pares, jóvenes y no tanto, que llevan adelante diferentes banderas sobre todo, de género. La reparación insiste en ser llevada adelante por ejemplo, en mujeres que se unen para lograr un cuidado de sí mismas y del grupo. Los efectos son multiplicadores y así como por ejemplo algunas se unen a favor de la despenalización del aborto, otras se juntan exactamente por lo contrario. La unión en el grupo define, posiciona y delinea subjetivamente a las más jóvenes.

Por otro lado, si hablamos de relaciones más íntimas y profundas con los otros en las coordenadas actuales de nuestra época observamos cierta liquidez en el lazo, en el amor.

El filósofo y sociólogo polaco Sygmunt Bauman dice que el hombre actual prescinde de los vínculos con otros, prescinde de vínculos estables y duraderos. La modernidad actual es líquida, como nombra a nuestra contemporaneidad y explica que existe una extraña fragilidad en los vínculos humanos. Oscilamos entre el placer inmediato de la unión y al mismo tiempo el horror que conlleva el encierro.

Hoy hablamos más de conectarse que de relacionarse, de redes sociales inmediatas, que de parejas a mediano y largo plazo. Con la salvedad que a estas redes me animaría por este tiempo a cambiarle el nombre a matriz. Matriz en la que el sujeto conecta y desconecta, se apaga y se prende y eso constituye una elección, un hacer activo.

Bauman propone en su libro Amor Líquido, una metáfora para pensar la calidad de los vínculos y dice que “cuando se patina sobre hielo fino, la velocidad es la única salvación”.

Sobre estas cuestiones que nos atraviesan hablaremos y compartiremos hoy, sobre la solidez del lazo con el otro. Es un día para profundizar, para compartir íntimamente nuestros trabajos, nuestros que hacer y nuestro saber hacer.

En este sentido

 

Amor, odio e indiferencia
Compartir nota: Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin